Leyendas y costumbres de la Parroquia.

COSTUMBRES

Las costumbres de la parroquia son variadas, pero también comunes en las demás parroquias del cantón y la provincia, entre las costumbres que se tiene a nivel provincial, cantonal y parroquial, tanto de los pueblos mestizos como afros se tiene:

  • En el nacimiento de un niño, por lo general acompañado y ayudado por una comadrona (la madre y/o amigas) es netamente cosa de mujeres. Mientras la mujer está dando a luz, el marido esperando o caminando con los amigos, teniendo listo el aguardiente para festejar el evento. Una vez nacido el niño solían dar tres disparos si es varón y uno si es mujer. Las mujeres solían simplemente visitar a la madre, ver al bebe y comentar el nacimiento o darle algunos consejos.

  • En el Bautizo, la fiesta se hacía en la casa del padrino o la madrina, que a través de este rito se hacían compadres de los padres del niño, una relación, que tiene un fondo religioso y era muy respetada por la población. El rito del bautizo mismo era sencillo: se rezan tres Credos echando el agua del socorro en la cabeza del niño después de cada Credo y diciendo: “N.N., Dios te bautiza en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo”. El niño tenía que estar vestido de blanco de manera que estén tapados los pies, se decía que con este vestido le va a hacer la mortaja a la madrina cuando se muera. Después de que los padres servían una comida a los padrinos e invitados, por la noche -según los medios económicos de los padres y padrinos- se hacía un baile en la casa.

  • En el matrimonio, por una serie de razones históricas, poco suelen casarse por lo civil o eclesiástico, ni consideran el estado de pareja como definitivo o único. Cuando dos jóvenes se enamoran, cosa que a nivel rural a veces sucede sin que la comunidad se dé cuenta ya que no se conocen las manifestaciones de afecto en público, el joven se pone de acuerdo con los padres de la chica, los cuales generalmente no ponen ningún obstáculo. “Son cosas de la vida”. Se fija el día en el cual uno de los dos- generalmente la mujer- se cambia a la casa del otro. Ahí es que la comunidad se da cuenta y viene a visitar a la nueva pareja que tiene que brindar algo a los visitantes. A veces -dependiendo de las mujeres- se realiza la ‘parranda’, acto comunitario que muchas veces se acostumbra en las fiestas de Santos.

  • En el Velorio de un muerto, evento de suma importancia es la muerte de una persona mayor, no solo por el vacío que causa social y económicamente sino porque del cumplimiento, con el ritmo funerario “depende del viaje del alma a su lugar”. Se suele velar una noche en la casa, se viste al finado de blanco y con una faja con cinco nudos que le sirve para defenderse en “su viaje”, mientras los hombres en una casa vecina están fabricando el ataúd con tablas de madera, forrada de tela negra y blanca por dentro, las mujeres acompañan cantando alabados toda la noche ininterrumpidas tres veces por la oración o por el rosario, en lugares con mayor tradición religiosa se ora dos veces, interrumpen estas oraciones para servir una comida o café según las posibilidades económicas. Estas oraciones o alabados tienen una melodía triste se los cantan sin instrumentos y suelen tener contenido con respecto a la pasión de Cristo, la muerte, y de algunos Santos. Al día siguiente luego de 24 horas cumplidas, ya que siempre se cuenta de que unos muertos antes de cumplirse las 24 horas volvieron a vivir, se los lleva a la iglesia en el ataúd cargado en los hombros de los conocidos, allí se despiden los familiares, se dirigen al cementerio acompañados por la mayoría de la comunidad. Las nueve noches que siguen al entierro se acostumbra a reunirse en la casa del finado para rezar el rosario. En la última noche de la novena que es la despedida definitiva del alma del finado, “hasta ese momento se supone que el alma del finado se había quedado alrededor de la casa”. Para esta última novena se construye un altar con una pequeña escalera al pie de esta se realiza con una apariencia de ataúd, se empieza cantando como en el velorio y se reza tres veces antes de las doce o dos de la madrugada, se desbarata el altar formando un callejón desde donde estaba el altar hasta la puerta para que pueda salir el alma a su viaje definitivo que tiene que terminar antes que el gallo cante. Este momento es de suma tensión y atención, lleno de gritos, llantos, dando origen a una serie de creencias. Aunque a nivel urbano ya no se cantan alabados y se ha perdido una serie de elementos de estos ritos. Al año se realiza una misa y se pone la cruz en la tumba.

IDIOMA

La lengua que predomina en esta zona es el castellano con pocas excepciones que se practican en otro idioma.

GASTRONOMÍA

Dentro de los diversos los platos típicos de nuestra gente tenemos: camarón de río, tilapia, gallina criolla, fritada, encocao, encebollado, pollo asado, pescado frito, guatita bolón de verde con chicharrón, guaña, empanadas de verde y harina, carne asada, tripa Misque, pipas heladas; acompañados con una variedad de jugos de frutas como: guanábana, borojó, arazá, limón, maracuyá, naranja y mandarina.

Publicado en Leyendas y costumbres el 01 de febrero de 2024.